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Seguridad2 min de lectura

Tu frase semilla es tu wallet: guía breve para protegerla

Doce o veinticuatro palabras deciden quién es dueño de tus monedas. Cómo guardarlas y qué peticiones debes rechazar siempre.

Cuando creas una wallet de autocustodia, te muestra una lista de palabras. Esa lista no es una contraseña de la wallet. Es la wallet. Quien tenga esas palabras puede restaurarla en cualquier dispositivo y mover todo lo que contiene.

Cómo guardarla bien

  • Escríbela en papel, a mano y en orden. Para cantidades grandes, plantéate una copia en metal que resista fuego y agua.
  • Mantenla sin conexión. Nada de fotos, apps de notas, documentos en la nube ni gestores de contraseñas sincronizados en todas partes.
  • Guárdala en un sitio donde la sigas encontrando dentro de cinco años, y piensa quién debería poder encontrarla si te pasa algo.

Peticiones que siempre debes rechazar

Ningún equipo de soporte real necesita tu frase semilla. Ni el fabricante de tu wallet, ni un exchange, ni un servicio de swap. Los estafadores se hacen pasar por todos ellos, a menudo por mensaje directo en Telegram justo después de que publiques una pregunta en un grupo público. Si alguien te pide tus palabras, la conversación se acaba ahí.

Lo mismo vale para las webs que te piden introducir tu frase para validar, sincronizar o reclamar algo. Eso siempre es un robo.

Qué tiene que ver con swapear

Un swap sin custodia nunca necesita tus claves. Pegas una dirección de recepción, que es pública y se puede compartir sin riesgo, y envías tú mismo desde tu wallet. Esa es justamente la idea. Si alguien que dice ser nuestro bot de Telegram o nuestro equipo te pide la frase, no somos nosotros. Nunca te la pedimos.

Preguntas

¿Swapea me pedirá alguna vez mi frase semilla?

Nunca. Ningún swap la necesita, ningún caso de soporte la necesita y nadie de Swapea te la pedirá jamás. Quien lo haga está intentando robarte las monedas.

¿Una foto de mi frase semilla es buena copia de seguridad?

No. Las fotos se sincronizan con cuentas en la nube y acaban filtrándose. Lo estándar es papel o metal, guardado sin conexión.

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